dissabte, 17 de Novembre de 2007
Mequinenza bate récords de sequía

El mayor embalse de Aragón se halla en sus peores niveles históricos de reservas.

El embalse de Mequinenza, el mayor de la cuenca del Ebro, se encuentra en los niveles de reserva más bajos de su historia como consecuencia de la reducción de caudales provocada por la escasez de lluvias.

Ayer, su lámina de agua se situó por debajo de los 103 metros de altura sobre el nivel del mar, muy por debajo de los 105 que marcó en septiembre del año pasado y de los 106,2 a los que llegó en el 2005, en los peores momentos --hasta ahora-- de la última sequía que ha azotado la cuenca del Ebro. El ritmo de reducción de reservas ha superado los sesenta centímetros en una sola jornada en las últimas semanas.

RESTOS AL DESCUBIERTO El descenso del agua ha dejado completamente al descubierto el puente del Ebro, montado sobre el viaducto de la carretera anterior a la construcción del embalse, del que se llegan a ver los asientos originales. También pueden observarse palos secos colocados en las antiguas huertas y "La Casilla", una caseta situada junto a la vía que inundó el embalse.

La escasez de caudales ha hecho que la aportación del sistema Mequinenza-Ribarroja al tramo final del Ebro se sitúe por debajo del caudal de seguridad ambiental en las últimas semanas. Ayer se mantenía ligeramente por encima de los cien metros cúbicos por segundo, el mínimo recomendable para salvaguardar el ecosistema del delta y evitar que los vertidos dañen la flora y la fauna. En los últimos días ha estado varios miles de litros por segundo por debajo de ese nivel.

En Mequinenza quedaban el lunes 370 hectómetros cúbicos útiles --160 menos que el año anterior por estas fechas-- mientras Ribarroja estaba casi lleno. En el mejor de los casos, si no llueve, esas reservas únicamente garantizan el caudal de seguridad del tramo bajo del Ebro durante dos meses.

ELECTRICIDAD La falta de precipitaciones ha dejado bajo mínimos los embalses de la práctica totalidad de la cuenca del Ebro. Mediano y El Grado no llegaban el lunes a sumar los 90 hectómetros cúbicos turbinables de agua, el volumen útil de Búbal se quedaba en el 5,7% de su capacidad y el de Lanuza, en el 23,3%. La escasez de agua ha conllevado en la cuenca del Ebro una reducción de la producción hidroeléctrica de dimensiones similares a la caída de las aportaciones fluviales.

Las predicciones meteorológicas no anuncian la llegada de precipitaciones para las próximas jornadas.

Publicat per NoticiesMequinensa a les 19:52 | 0 Comentaris | Enviar
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