divendres, 27 de Gener de 2006
La DGA limita un macrohotel con puerto en medio de una ZEPA

El Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) ha puesto serios peros al proyecto de construcción de un complejo turístico con capacidad para 1.200 personas situado en medio de una Zepa (Zona de Especial Protección de Aves) ribereña del pantano de Ribarroja, en el cauce del Ebro en Mequinenza.

El complejo, promovido por Ebrus, SL, incluye un hotel de 1.700 metros cuadrados de planta y ocho de altura, una zona de bungalows de 2,3 hectáreas y un puerto deportivo de 50 metros de largo. Ocupará 35.000 metros cuadrados en un paraje conocido como Sierra de Aubert, situado junto al barranco de Valdurrera y en plena Zepa Matarraña-Aiguabarreig, declarada para conservar sus poblaciones de águila azor-perdicera, que se encuentra en peligro de extinción. La zona incluye dos yacimientos arqueológicos y varios focos paleontológicos.

La Declaración de Impacto Ambiental del proyecto, que no recibió ninguna alegación durante el proceso de información pública, prohíbe efectuar obras durante cinco de los doce meses del año --del 1 de febrero al 30 de junio-- para "prevenir perturbaciones en la reproducción" de la rapaz protegida.

El documento prohíbe levantar "construcciones que permitan albergar personas ni ningún tipo de instalación de uso socio-recreativo en zonas inundables, incluida la correspondiente a la avenida de periodo estadístico de retorno de 500 años". Es decir, que no podrá incluir estructuras habitables en los terrenos que pudieran verse afectados por la mayor crecida que pudiera sufrir el Ebro, y sus barrancos afluentes, en cinco siglos. Los expertos consideran que la crecida del barranco de Arás en Biescas sería, como mucho, el retorno de cien años.

La resolución del Inaga, dependiente del Departamento de Medio Ambiente, obliga a los promotores del complejo a revegetar la zona afectada bajo la supervisión de la Administración con especies autóctonas --incluidos los arbustos de los taludes--. También deberán extraer el suelo fértil de la zona afectada por la construcción de zanjas, caminos y taludes y conservarlo --en caballones de menos de 120 centímetros de altura-- para reutilizarlo en las posteriores labores de restauración ambiental. Los caminos abiertos para las obras deberán ser "inutilizados y restaurados" al terminar. Los bungalows deberán estra aisladas del bosque por un cortafuegos "de al menos diez metros de ancho".

La resolución obliga a los promotores a efectuar "sondeos manuales en toda la extensión" del yacimiento arqueológico Valdirrera I --"de resultar positivos deberá excavarse la zona afectada por las obras", añade-- y a balizar el área de Valdirrera II y mantener abierto un acceso en caso de inutilizar el actual, siempre bajo la supervisión de la DGA. Medio Ambiente ordena llevar a cabo un "control y seguimiento del movimiento de tierras" para localizar "yacimientos paleontológicos de microinvertebrados inéditos".

Publicat per NoticiesMequinensa a les 13:52 | 0 Comentaris | Enviar
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